CANOA (DENUNCIA DE UN HECHO VERGONZOSO)

FICHA TÉCNICA
T.O.:  Canoa: Denuncia de un hecho vergonzoso
AKA: Canoa: A Shameful Memory
Año: 1976
Dir: Felipe Cazals
País: México
Cast: Enrique Lucero, Malena Doria, Ernesto Gómez Cruz, Roberto Sosa, Arturo Alegro, Carlos Chávez, Jaime Garza

REVIEW
El pasado sábado fallecía a los 85 años de edad el director mexicano Felipe Cazals, de culto tanto para los cinéfilos de cineclub como para el fan exploitation. Personalmente lo descubrí por la película Celda de castigo (1977), tremebundo film carcelario estrenado en España bajo clasificación "S". Pero la película más conocida de Cazals posiblemente sea Canoa (1976), de la que mi compadre Espigado-Caracortada hizo una reseña para nuestra anterior página, Cine de Medianoche, publicada precisamente ahora hace 13 años, en octubre de 2008 y que todavía no había rescatado para Giallo Malastrana. Así que, sirva como homenaje al gran Felipe Cazals. 
Canoa narra los hechos reales acaecidos en San Miguel Canoa, una aldea mexicana en 1968 cuando un grupo de universitarios que había acudido allí desde la ciudad de Puebla para escalar el monte volcánico conocido como La Malinche, fueron linchados hasta la muerte por una turba enfurecida de unas 2000 personas, cegadas por el analfabetismo y el fanatismo religioso y enardecidas por un personaje siniestro de oscuras intenciones: el sacerdote. 
El director Felipe Cazals, autor del film de culto Las Poquianchis (que también narraba un suceso real, en ese caso de prostitución forzada) realizó en el mismo año esta cinta que quizá es algo más conocida pero que al parecer también tiene la categoría de culto. Y la verdad es que consiguió una obra altamente interesante, muy en linea con aquella época en la que los directores experimentaban nuevas formas de contar las historias. 
Comienza como un documental, mostrando las realidades de una bella zona de México, pero acuciada por la pobreza, el hambre, el analfabetismo que nos son presentados por sus habitantes en forma de falsas entrevistas. Después empieza a introducir la figura del sacerdote católico instigador de los hechos, un hombre inteligente y manipulador que dirige los destinos de los habitantes de Canoa como un dictador-cacique que sólo busca poder y enriquecimiento. Y luego nos presenta a los universitarios, unos jóvenes que deciden ir a escalar un monte en fin de semana y que por culpa de un temporal se ven obligados a pasar la noche en dicha aldea, San Miguel Canoa, confiados e ingenuos, pronto se dan cuenta de que no son bien recibidos allí y perciben un ambiente hostil. 
Mediada la película y sirviéndose de la noche y de la lluvia, la atmósfera se va tornando cada vez más densa y el director la va cargando de una tensión casi de thriller de suspense, sin llegar al sensacionalismo, mientras los jóvenes candidamente se muestran ajenos a la que se les viene encima, para mí son los mejores momentos del film. 
Este trabajo no ha perdido toda su fuerza, aunque es posible que hoy en día ya no resulte tan sorprendente como en el momento en que se realizó. En México, además, contó con el aliciente de tratarse de un hecho que estaba reciente en la memoria de los mexicanos y tuvo problemas de censura. Sin embargo, su valor como testimonio y documento de una época y unos sucesos es absoluto, como también lo es su acertada y perfecta elección del estilo y el tono narrativo.
Review by Espigado-Caracortada @2008

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I... COMO ÍCARO

FICHA TÉCNICA
T.O.:  I... comme Icare
AKA: I... For Icarus
Año: 1979
Dir: Henri Verneuil
País: Francia
Music: Ennio Morricone
Cast: Yves Montand, Michel Albertini, Roland Amstutz, Roger Planchon, Pierre Vernier, Jacques Denis, Georges Staquet, Brigitte Lahaie, Nanette Corey

REVIEW
Jarry, un jefe de estado, es asesinado por un francotirador durante un desfile oficial. Su asesino, Karl Eric Daslow, es encontrado muerto en el ascensor del edificio desde el que disparó. Después de un año de investigaciones, parece prevalecer la hipótesis del asesino psicopático y aislado. Sin embargo, uno de los miembros de la comisión investigadora, el fiscal Volney, se niega a aceptar la versión oficial y decide continuar la investigación solo, con la ayuda de sus asistentes. Sin embargo, a medida que avanzan sus investigaciones, los testigos del crimen mueren todos uno tras otro, en circunstancias inquietantes ...
Í... como Ícaro es auténtica joya del cine conspiranoico inspirada en el asesinato de JFK y también en el Experimento de Milgram sobre la obediencia a la autoridad. Dirigida por uno de los grandes directores de género franceses, Henri Verneuil (El clan de los sicilianoPánico en la ciudad ...) que confecciona un thriller político oscuro, inteligente y atemporal.
La película empieza con una cita del escritor Boris Vian, sacada de su novela La espuma de los días (L'Ecume des jours): "Esta historia es totalmente verdadera pues yo la he imaginado de principio a fin".
La acción se sitúa en un país imaginario (que claramente evoca a los Estados Unidos), donde el fiscal Henri Volney (maravilloso Yves Montand) logra reabrir la investigación por el asesinato del Presidente del Gobierno, convencido de que su presunto asesino Daslow (anagrama de Oswald, el presunto asesino de John F. Kennedy) no fue más que un chivo expiatorio. Volney descubre un complot auspiciado por el Servicio Secreto de Inteligencia... 
La película se centra casi exclusivamente en la investigación, que se desarrolla en una atmósfera de tensión y amenaza latente, acentuada por la música de Ennio Morricone. 
El fiscal Volney primero tendrá que hacer frente a un comité de Estado y convencerles de que hay suficientes indicios para reabrir el caso. Cuando lo consigue comienza a reconstruir los hechos en el lugar del atentado; la azotea y el edificio desde donde Daslow disparó y fue encontrado muerto antes de poder ser detenido. También tratará de localizar a un grupo de testigos que en su momento declararon ver a un hombre disparando desde una ventana, contradiciendo la versión oficial. Pero encuentra que todos estos testigos han ido muriendo en extrañas circunstancias... Tan solo uno de ellos parece seguir con vida escondido en algún lugar y aterrorizado: es la última persona con vida que pudo ver al verdadero asesino y su vida corre peligro
Cuando Henri Volney pasa otra noche sin dormir en su oficina, observa la ciudad a través de las enormes cristaleras de su despacho; fría, inhumana, la metrópoli llena de grandes edificios que emergen en la oscuridad y cuyas pocas ventanas iluminadas se asemejan a los ojos de un monstruo al acecho. Algo que Verneuil esbozaba en el giallo de acción protagonizado por Belmondo Pánico en la ciudad (1975), pero que aquí desarrolla de forma brillante y diferente. Los asesinos invisibles, casi omnipotentes, pueden estar en cualquier parte. Este es el principio de vigilancia presente en los sistemas dictatoriales: es imposible vigilar a todos, todo el tiempo, pero el simple hecho de saber que potencialmente estás siendo vigilado ya induce a la angustia y la obediencia.
DATOS Y CURIOSIDADES
-Uno de los mejores momentos de la peli nos remite a los experimentos llevados a cabo en la década los sesenta por el psicólogo Stanley Milgram, en los cuales establecía una relación entre castigo y aprendizaje mediante descargas eléctricas. 

-Atención a la presencia de Brigitte Lahaie, para regocijo de los puristas de la serie b. En aquellos años Lahaie mantenía una relación amorosa con el capitoste de CERITO FILMS, y socio de Jean-Paul Belmondo, René Chateau (del que ya hablé en la reseña de Pánico en la ciudad) Aunque Í... como Ícaro no es una producción de CERITO, es indudable que Henry Verneuil tenía una estrecha relación personal y de trabajo con Belmondo y en consecuencia también con Chateau. 

-Hay un fino hilo que conecta esta película con Pánico en la ciudad. El título hace referencia al mito de Ícaro y cuando esto queda explicado en la película también se hace mención a Minos, la figura mitológica que da nombre al maníaco homicida en la peli de Belmondo.

-Henry Verneuil se adelantó más de una década a Oliver Stone y su JFK (1991). En mi opinión, Í... como Ícaro, es más entretenida y menos atiborrada que la oscarizada película del director de Wall Street y Natural Born Killers.
Review by Gerard Fernández

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EL PLACER DE MATAR

FICHA TÉCNICA
T.O.:  El placer de matar
AKA: Pleasure of Killing
/Töten Mein Hobby
Año: 1988
Dir: Félix Rotaeta
País: España
Music: Carlos Miranda
Cast: Antonio Banderas, Mathieu Carriere, Victoria Abril, Mario Gas, Jeanniene Mestre, Walter Vidarte, Achero Mañas, Vicky Peña, Emma Suárez, Manuel de Benito

REVIEW
Dirigida por uno de los hermanos mayores de La Movida madrileña, Félix Rotaeta, que adapta su propia novela "Las pistolas" escrita en 1981. Un relato terriblemente violento y duro aligerado por Rotaeta a la hora de trasladarlo a la pantalla, omitiendo pasajes de necrofilia y recortando bastante el uso que hacen de la droga los dos protagonistas, esnifando cocaína cada dos páginas. También cambia algunos detalles, seguramente con la intención de hacer la historia más cinematográfica y ajustarla a las necesidades de producción, pero que no afectan para nada a su esencia. La mayoría de situaciones y diálogos son calcados al texto original.
Dos personas son contratadas para cometer un asesinato. Luis (Antonio Banderas), un lobo solitario, seductor de barrio metido en asuntos de drogas, se mueve por los bajos fondos y garitos nocturnos. El otro, Andrés (Mathieu Carriére), de buena familia, profesor universitario con graves conflictos sexuales y existenciales. Ambos se conocen accidentalmente mientras realizan dicho trabajo sucio para su antiguo instructor de tiro, Barrantes (Walter Vidarte), un ex-militar con oscuras conexiones que les ordena olvidar sus caras. 
Pero poco tiempo después, una noche, Luis reconoce a Andrés por la calle cuando éste va a entrar en el portal de casa; Luis le aborda sigilosamente por detrás marcando el cañón de su pistola en la cabeza de Andrés, éste responde invitándole a subir para tomar una copa. En la charla aflora una conexión especial entre ellos y un amor común por las armas; el camello promete regalarle una pistola al profesor. Días después quedan para hacer tiro a las afueras y beber whisky. Poco a poco sus encuentros se volverán más obsesivos y enfermizos, desembocando una ola de muertes por todo Madrid:  juntos recorren la ciudad de noche en busca de víctimas inocentes a las que disparar.
El inspector de policia Santana (Mario Gas) empieza a relacionar recientes casos de desaparición de mujeres con los asesinatos en masa.
Luis sale con Merche (Victoria Abril), pero no quiere comprometerse demasiado; ella está deseando que le pida que vaya a vivir con él, pero Luis sólo la lleva a casa por el sexo. Por otro lado, Andrés tiene una novia de toda la vida,  Ana (Jeannie Mestre) con la que nunca ha mantenido relaciones sexuales y a la que secuestrará para convertirla en la primera víctima del dúo. En el libro, después de atarla a un árbol y usarla como muñeco de tiro, Andrés se excita (lo que no le ocurría cuando estaba viva) y viola el cadáver de Ana, algo que Rotaeta nos narra con una naturalidad que asusta. 
El escritor-director traza una interrelación entre armas/erotismo y violencia/sexo, de forma diferente para cada uno de los dos protagonista según sus personalidades. Luis es más vitalista y desenfadado, no se fustiga por su naturaleza asesina; por contra, Andrés es un ser apático atrapado en sus propios diálogos internos. Ambos son psicópatas sin empatía por el ser humano, pero digamos que las resacas a sus noches de jarana homicida son diferentes.
Antonio Banderas y Victoria Abril coincidieron aquí un año antes de hacerlo en Átame (Pedro Almodóvar, 1989). No hay duda de que el actor malagueño poseía una combinación explosiva de atractivo físico y un lado oscuro muy potente que le permitía hacer personajes como el de La ley del deseo (Pedro Almodóvar, 1987) o en la mencionada Átame, llevado al paroxismo en el título que nos ocupa. Algo de eso tenía también Mathieu Carriére, aunque no conozco tan a fondo la carrera de este actor francés (al que presta voz Emilio Gutiérrez Caba) sí lo vi en una peli brutal llamada Nacido para el infierno (1976), una producción alemana inspirada en uno de los casos más horripilantes de la crónica negra estadounidenense. En Nacido para el infierno Carriére interpretaba a Richard Speck, que una noche de 1966 violó y asesinó a ocho jóvenes enfermeras de Chicago. Estoy convencido de que Rotaeta conocía aquella película y por eso eligió a Mathieu Carriére. 
Felix Rotaeta escribió "Las pistolas" en 1981 después de tener un papel importante en  Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón; el mismo año 81 del intento de golpe de estado del coronel Tejero o del histórico Concierto de Primavera considerado el momento cumbre de la Movida.  
Seis años después, en febrero de 1987 comienza el rodaje de El placer de matar, el mismo año que Ana Curra graba el tema "Rien De Rien" con el que (auto)proclama la defunción de la Movida y año en el que el más icónico cineasta de aquel movimiento contracultural preparaba su asalto a la alfombra roja de Hollywood con Mujeres al borde de un ataque de nervios
Tanto la novela como la película no tendrían sentido sin la ciudad de Madrid como telón de fondo; en la novela se plasma como un personaje más; se mencionan locales emblemáticos como "La vía láctea" y la sala "El Sol" y barrios como Usera tienen una gran importancia en la trama. En la película también, pero esta vez sus imágenes trasmiten una especie de  melancólica (o al menos así me lo parece), como el preámbulo a la masacre que tiene lugar en los sótanos de la Gran Vía y el gélido final entre los dos protagonistas. 
Los que conocieron a Rotaeta hablan de él como un genio bohemio, bebedor y con tendencia al desfase nocturno. Dicen que prácticamente vivía en la sala "El Sol", allí gozaba de barra libre y allí sus amigos y compañeros le rindieron homenaje tras su muerte en 1994. A comienzos de los 70 acogió en Los Goliardos (compañía teatral que gestionaba) a un joven Pedro Almodóvar recién llegado a la capital.  También a Carmen Maura con la que haría su segunda y última película como director, Chatarra (1991). Rotaeta falleció a los 55 años durante el rodaje del western futurista Atolladero, donde hizo buenas migas con Iggy Pop.
Personalmente, en general, tengo bastantes prejuicios hacia el cine español de los 80 en adelante, y salvo honrosas excepciones es difícil que una película facturada de aquel periodo a esta parte me cale de verdad. El placer de matar es una a la que le rindo culto, pero entiendo que a mucha gente esta película no le guste por el motivo que sea. Lo que sí diría es, que si la vieron en su día en el cine o en vídeo, le den una segunda oportunidad. Yo la he vuelto a ver recientemente en FlixOlé con bastante buena calidad y en países como Alemania está editada en dvd con opción de audio en castellano. Y por supuesto, recomiendo leer también la novela si se tiene ocasión.
El placer de matar pertenece a un selecto club de películas. Selecto no por su calidad o condición, pues son variopintas, sino por la manera que exploran la violencia y que, al igual que los protagonistas de Rotaeta, sólo con verse se sabe que pertenecen a la misma estirpe. Desde La Soga (Rope, Alfred Hitchcock, 1948) a Los chicos de al lado (The Boys Next Door, Penélope Spheeris, 1985), pasando por La naranja mecánica  (A Clockwork Orange, Stanley Kubrick, 1971) o Furia Homicida (Fango Bollente, Vittorio Salerno, 1975). Se admiten miembros.
Review by Gerard Fernández

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