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PINKY VIOLENCE: LAS CHICAS MALAS DE TOKIO QUIEREN CORTARTE LAS PELOTAS


Pinky Violence es una vertiente del género erótico japonés Pinku Eiga (literalmente se puede traducir como "Películas Rosas"). Las Pinky Violence tienen tal vez un trasfondo más histórico y social, que yo compararía, salvando las distancias, con el Poliziesco italiano o el cine Quinqui ibérico de la transición, pero contaminándose a su vez de otro subgénero nipón, el de las Roman Porno asociadas a la productora Nikkatsu.
Tras el final de la Segunda Guerra Mundial,  más de 15 millones de japoneses refugiados regresan a su país, encontrándose un Japón desolado por los bombardeos aéreos. Esta repatriación forzosa agrava el problema de la escasez de alimentos, la inflación y la mendicidad. El mercado negro era una solución para obtener artículos de primera necesidad, y el uso de alcohol y drogas una forma de evadirse de la cruda realidad. En este clima duro y desesperado surge el fenómeno de las bandas juveniles formadas por inadaptados sociales que empiezan a formar parte del escalón más bajo e inmundo de los los clanes Yakuza, nombre con el que se conoze al crimen organizado o "Mafia" japonesa y que se remonta al siglo XVII.
Estas bandas marginales de poca monta, al comienzo, se carecterizaban en su estética por combinar indumentaria tradicional, como las sandalias de madera, con estrafalarias camisas estilo hawaiano; más adelante, a mediados de los 50, comenzarían a copiar principalmente el look de la subcultura Biker británica, de los Rockers y los Teddy Boys. Este derivado japonés sería conocido como los Kaminari Zoku (Banda del trueno), en referencia al ruido de sus motos.
Pero la verdadera cantera del subgénero Pinky Violence estaba en las escuelas públicas de Tokio, poniendo el foco en las bandas de adolescentes que peleaban entre sí para controlar territorios, al más puro estilo yakuza pero en plan rebelde sin causa. Este fenómeno se dio también entre las chicas, que con sus uniformes de colegialas impartían auténtico terror fuera y dentro de las aulas. A la líder de cada una de estas bandas se la llamaba Sukeban.
Sería la Toei Company la primera en hacer explotar el filón con Delinquent Girl Boss: Blossoming Night Dreams (Yume Wa Yoru Hirakua, 1970), que contaría con un total de tres secuelas. Los estudios Nikkatsu responderían con las saga de cinco películas Stray Cat Rock y la trilogía Girl Junior High School.
Lo mejor llegaría con otra serie de siete cintas producidas por la Toei, la saga Sukeban Girl Boss, con las tres grandes divas del cotarro: Miki Sugimoto, Reiko Ike (salida de una banda en la vida real, como los protagonista del cine quinqui español) y Meiko Kaji juntas y revueltas en títulos tan sugerentes como Girl Boss Blues, Girl Boss Guerilla o Girl Boss Revenge. Y la cuatrilogía Terrifying Girls’ High School (1972-73) que daba un paso más en sadismo torturador (las pandilleras llevan una especie de máscara de cirujano roja). Fuera de la competencía entre Nikkatsu y Toei, hay que mencionar a los estudios Toho y su trilogía de Rica (1972-73), protagonizada por la guapa Rika Aoki.
Filmadas por maestros adelantados a su tiempo como Yasuharu Hasebe, Norifumi Suzuki o Teruo Ishii. Estas pelis son brillantes técnicamente, con una puesta en escena estilosa, llena de colorido y genialidad pop. En algún momento la estética se ha llegado a comparar al primer Dario Argento. La sangre es rojo shocking y el verde hitchconiano.Vértigo en la autopista.

La ambientación urbana de aquel Japón años 70 ayuda, sin descartar los navajazos de extrarradio entre perras callejeras. Clubs y discotecas, rock y muchas tetas. Vale la pena buscar las banda sonora de estas pelis en Internet y escucharlas, en su mayoría los temas cantados por las propias actrices.
Aunque aquel contexto social de posguerra se puede considerar una gran inspiración para el cine Pinky Violence y las chicas malas de la Toei, la cosa se ramifica en todo tipo de películas y sagas imposibles; la serie carcelaria de cuatro pelis Sasori (Female Convict Scorpion,1972-73 ), las imprescindibles Zero Woman: Red Handcuffs (Zeroka no onna: Akai wappa, 1974) y Criminal Woman: Killing Melody (Zenka onna: koroshi-bushi, 1973), o la menos conocida Sukeban Deka: Dirty Mary (Sukeban deka: daati Marii, 1974). Y sin duda Lady Snowblood (Shurayukihime, 1973) y Sex and Fury (Furyō anego den: Inoshika o-Chō, 1973), ambientadas en la era Meiji (siglo IXX y principios del XX), obras maestras que recreaban épocas pasadas... Pero dejemos el dilema para otra ocasión, porque las chicas malas de Tokio ahora quieren tu entrepierna.
By Gerard Fernández Ordel

 

GARGANTA PROFUNDA EN TOKIO

FICHA TÉCNICA
T.O: Tôkyô dîpu surôto fujin
Aka: Tokyo Deep Throat
Dir: Hiroshi Mukai
Año: 1975
País: Japón
Música: ------
Actores: Kumi Taguchi, Hideo Murota, Tetsuya Chiba, Akiko Mori
Duración: 80 min

REVIEW
La joven y bella Kumi se casa con Ken, un boxeador fracasado e hijo de un poderoso multimillonario, el señor Sakuma. Los recién casados van vivir a la mansión de Sakuma, allí también vive Shinobu, una especie de ama de llaves. Sakuma se dedica por las noche a espiar por medio de una vídeo cámara colocada en la habitación de la joven pareja, para ver como mantienen relaciones sexuales.
Ken pronto será enviado por su padre a trabajar fuera de la ciudad para una de sus empresas, amenazándolo de que si no obedece sus ordenes no heredará su inmensa fortuna, así que Ken deja sola a Kumi en la mansión. En realidad todo es un plan de Sakuma, que lo que pretende es quitar del medio a su hijo para poder poseer a su nuera. A partir de aqui Kumi vivirá un auténtico infierno en manos de su suegro y de la tal Shinobu. El Sr. Sakuma se revela como un auténtico loco que llegará a contratar a unos cirujanos para que intervengan a Kumi, trasplantando el clítoris a la garganta, convirtiéndola en una ninfómana "feladora".
Comentario: Tras la explosión en los años 60 de las "Pinku Eiga" , denominación que se le daba al cine erótico/perverso japonés y que significa "películas rosas", en los 70 dos compañías, la TOEI y la NIKKATSU, darían una nueva vuelta de tuerca a ese cine Pinku. Los estudios NIKKATSU con sus "Roman Porno", en los que en realidad nunca había sexo explícito. Algunos de sus títulos destacados en aquella época serian: Castle Orgies (1971), Love Hunter (1972) o la saga de pandilleras Stray Cat Rock. Por su parte la TOEI responde con las "Pinky Violence", produciendo una serie de títulos imprescindibles como Sex and Fury (1973) o sagas como Female Prisoner Scorpion y Sukeban Girl Boss, hoy auténticos clásicos de culto. Los estudios TOEI también son responsables del título que nos ocupa hoy, Tokyo Deep Throat.

Cuenta la historia de una chica que convertirá su vida en un infierno tras contraer matrimonio con el hijo de un depravado multimillonario que la hará suya  sin que nadie pueda impedirlo, convirtiéndola en una ninfómana muda que no puede controlar sus impulsos sexuales después de trasplantarle el clítoris a la garganta. Nuestra protagonista llegará un momento que podrá escapar de su casa para irse a trabajar en un prostíbulo de otra ciudad, y llegará a conocer el verdadero amor en otro hombre. Pero su suegro demente contratará a unos matones para que la encuentren y la traigan de vuelta a casa.
Kumi está interpretada por Kumi Taguchi, guapísima actriz que también veríamos en Emmanuelle in Tokyo (1975), y que en esta Garganta profunda en Tokio nos deleita, ente otras cosas, con algunas succiones de plátanos, léase bananas, que ponen los pelos de punta, y es que la desdichada ya no puede comerse el postre sin un ataque de furor uterino.
El Sr. Sakuma está interpretado por Hideo Murota, veterano en infinidad de títulos, desde los films de yakuzas de Kinji Fukasaku a títulos del maestro Kurusawa como Kagemusha (1980).
De cierto éxito en nuestro país, donde se estrenó en la Navidad de 1979, clasificada "S", recaudó casi 90 millones de pesetas; la peli estaba por encima de la media en cuanto a productos eróticos que llegaban desde Italia o Alemania, por no hablar de España. Esta cinta cuenta con un argumento y unas escenas que son puro morbo, y no cabe duda que la dimensión dramática, artística e incluso técnica que le daban los japonoses a sus "Pinku Eiga"no tiene nada que ver, por ejemplo, con aquella Garganta profunda negra  mediterránea.
Review by Gerard Fernández Ordel

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